Hace mucho, mucho tiempo que no ando por estos lugares, volví a mi antiguo hogar, aunque por alli no ando mucho tampoco, imagino que mi tiempo se pierde entre el trabajo y las labores del hogar, pero hoy quise hace una paradita porque este año no hice ni una sola crónica de formula uno, al igual alguno pensará que ya no la sigo, pero no es así :-), (bueno eso suponiendo que alguien siga visitandome jjajajajjaja).
Creo que hoy es un buen día, termina el campeonato y como el año pasado muy ajustado, aunque los protagonistas no son los mismos, o casi si :-), sigue siendo Lewis Hamilton y un Ferrari, sinceramente no me gustaría que ganara Hamilton, más que nada porque le quitaría el record a Fernando del piloto más joven en ganar un campeonato, por nada más. Este año se han visto muchas cosas en la pista, cosas que los "alonsistas" ya veiamos el año pasado, pero bueno yo hoy he venido ha hacer la crónica de una sonrisa... SU SONRISA.
Los seguidores recordaran como el año pasado su sonrisa brilló por su ausencia, demasiadas zancadillas y reglas nuevas se encargaron de borrarla. Este año no comenzó mucho mejor, el R28 era un caracol con caparazón de monoplaza, pero aún así los verdaderos aficionados seguimos cada una de las carreras, seguimos levantandonos a las 6:00 de la mañana para ver al asturiano, seguimos con atención el recien estrenado circuito de Valencia donde Alonso ni siquiera terminó la primera vuelta gracias a Nakajima, pero fue precisamente ahi donde empezaron a verse los progresos del R28.
Es innegable que Alonso estaba muy frustrado durante la primera mitad del campeonato, sonreia poco y es que aunque él sea el mejor piloto que hay ahora mismo sobre los circuitos, (eso es incuestionable), no es Dios!!, pero poco a poco y como las hormiguitas fueron mejorando hasta llegar a Singhapur, primera carrera nocturna y primera victoria del bicampeón esta temporada, aunque la verdadera victoria llegó una semana despues a los pies del monte Fuji.
Fernando Alonso vuelve a sonreir, atrás quedan los malos tragos en McLaren, atrás la impotencia de no poder hacer nada, ahora sólo queda mirar al futuro ¿en Ferrari?, tal vez, aunque yo creo que Alonso , nuestro Alonso, vestirá siempre y para siempre de azul y amarillo.

Esto es un equipo y lo demás son tonterias!!!!.
Besos para todos.





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